El crecimiento industrial y económico logrado en Chile ha tenido como contrapartida el deterioro evitable de las condiciones del ambiente, en diversos lugares y por distintas causas, la mayor parte de ellas afectas a control normativo y de fiscalización. Por varias décadas, especialmente hasta 1990, se ha dado mayor prioridad al crecimiento industrial y productivo en desmedro de las condiciones del ambiente. Entre los principales ambientales destacan la alta contaminación atmosférica e hídrica de algunos sectores; erosión y degradación de suelos; disminución de superficie agropecuaria.

Desde 1990, se ha fortalecido el marco normativo e institucional para mejorar las condiciones del ambiente y de seguridad humana. Destacan el establecimiento de CONAMA, la Política Ambiental para el Desarrollo Sustentable, el Sistema Nacional de Gestión Ambiental, la Superintendencia de Servicios Sanitarios, el Servicio de Evaluación Ambiental, la Superintendencia del Medio Ambiente y el Ministerio del Medio Ambiente. La creciente legislación fortalece la acción de diversos ministerios.

Como principio y estrategia de desarrollo sustentable, la política ambiental busca generar las condiciones básicas para compatibilizar el crecimiento económico con la protección del medio y el uso sustentable de los recursos naturales (a través de mecanismos que sean técnicamente apropiados, económicamente viables y socialmente aceptables). En las últimas dos décadas, las autoridades y grupos sensibilizados de la población han mantenido el tema medioambiental alto en la agenda pública

Es un problema que involucra a la humanidad global, por lo cual existe una agenda internacional importante que busca enfrentarlo y resolverlo bajo responsabilidad de los países, pero resulta un tema muy complejo de lograr, especialmente por intereses y limitaciones que enfrentan los países más industrializados.

El acceso a agua potable y saneamiento básico tiene alta cobertura en el país, especialmente en sector urbano; en el sector rural continúa con mejoramiento progresivo. Hay mayor limitación en manejo de residuos domésticos e industriales, con cierta proporción de vertederos y basurales que no cumplen con la reglamentación sanitaria.

Se cuenta con normas de calidad ambiental de alcance nacional, que ha contribuido a la disminución de contaminación atmosférica, especialmente en Región Metropolitana. La actividad minera es uno de los principales factores de contaminación de suelos. El ruido es un contaminante invisible pero que tiene efectos sobre la salud y calidad de vida de las personas. Hay sectores que más contribuyen a las emisiones de gases de efecto invernadero son la generación eléctrica, el transporte, la industria manufacturera, construcción y minas, asociados al alto consumo de energéticos fósiles.

Chile es altamente vulnerable a sufrir las consecuencias del cambio climático, a los desastres naturales, a la sequía y la desertificación, áreas urbanas altamente contaminadas y ecosistemas frágiles. Destaca el severo terremoto y tsunami de febrero de 2010 que afectó especialmente a cuatro Regiones. La violencia se ha transformado en una de las prioridades políticas y de la ciudadanía, en búsqueda de mayor seguridad pública.  El Ministerio del Interior y Seguridad Pública cuenta con una Subsecretaría de Prevención del Delito, que junto a la policía uniformada y civil, y los municipios, ha adoptado una serie de medidas tendientes a la prevención y cuenta con un Plan de Seguridad Pública 2010-2014.

La seguridad laboral es un tema crucial en el crecimiento industrial productivo de las últimas décadas, con el aumento de empresas productivas y de empleo. El país cuenta con sistema de protección y aseguramiento laboral, aunque ello se concentra más bien en el empleo formal y organizado. La seguridad vial ha tenido un mejoramiento paulatino, con nuevas leyes, reglamentos y mejor fiscalización. Ello se ha reflejado en disminución de accidentes y muertes por accidentes de tránsito. Destaca, por ejemplo, la ley de Tolerancia Cero al Alcohol en la Conducción y las funciones de la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (CONASET), con permanentes campañas y monitoreo de situación. El país cuenta con relativo alto nivel de seguridad alimentaria, reflejado por brotes de enfermedades transmitidas por alimentos, bajo relativo control y monitoreo. Destaca la función de la Agencia Chilena para la Calidad e Inocuidad Alimentaria (ACHIPIA), en cuanto comisión asesora presidencial que coordina.

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